CIUDAD DE MÉXICO.- Una mayor ejecución del presupuesto por parte del gobierno junto a ingresos no petroleros débiles, ocasionados por la desaceleración económica, conducirá a un déficit fiscal más amplio de lo presupuestado en México, precisó la agencia Moody’s.  

Ante este escenario la calificadora estima un superávit primario de 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y un déficit fiscal del 2.4% para 2019.  Moody’s recordó que el gobierno mexicano ha reiterado su compromiso con el objetivo de tener un  superávit primario de 1% del PIB, con lo que planea utilizar los recursos financieros del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP) para cumplir ese objetivo.   

"Planean extraer 121 mil millones de pesos del FEIP, lo que representa aproximadamente la mitad de los recursos para alcanzar el objetivo de este año a nivel del sector público. El uso de reservas de efectivo preexistentes para cumplir con los objetivos fiscales reducirá las reservas financieras disponibles para hacer frente a las crisis cíclicas"; explicó Moody’s.

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